Jump to page content

Buscar La Universidad

Mas Herramientas

Visitar el campus

Su hijo o hija debería visitar las universidades cuando tienen clases para tener una impresión real del campus. Lea acerca de las visitas a los campus.

"En estos tiempos de selección altamente competitiva, la universidad segura es un elemento esencial en la búsqueda".
Anne Weeks, Directora de Asesoría para la Universidad, Oldfields School

¿Debería su hijo tomarse un año sabático?

No es el fin del mundo

¿Quiere hacer eso? La mayoría de los padres se enojan cuando escuchan a sus hijos decir que no quieren ir directamente a la universidad. La idea enseguida contagia el miedo de que el estudiante jamás consiga una educación superior crucial para tener éxito. De hecho, los expertos dicen que los adolescentes que toman un tiempo libre terminan por ir a la universidad—y suelen ser mejores estudiantes y más motivados.

Piense esto

Está a punto de invertir miles de dólares en educación superior para su hijo. A menos de que esté listo para aprovecharlo al máximo, el dinero podría estar tirado a la basura. Por lo que, si su hijo le está diciendo que no quiere ir ahora mismo, conviene escucharle. Insistir para que vaya a la universidad en contra de sus deseos puede causar resentimiento, fracaso y más dinero perdido.

Aprovechar el tiempo libre

Esto no significa que el estudiante indeciso tiene vía libre para estar todo el día tirado por la casa. Los expertos consideran que la clave para que un año sabático sea productivo radica en la estructuración del tiempo alrededor de actividades, pagadas o no, que le darán una rica experiencia. Se puede discutir con él opciones acerca de cómo pasar el año, pero hay que establecer algunas reglas de base y cumplirlas. ¿Se espera que se mantenga a si mismo o que pague una renta por quedarse en casa? Su relación debería de cambiar para reflejar que su hijo ha cruzado el umbral de la edad adulta. De otra forma se atiene a tener que apoyar a un nió perenne.

Qué piensan las universidades del año sabático

Letting your child coast could also hurt her chances later. Las universidades querrán saber con todo lujo de detalles qué se hizo durante el tiempo libre. Un año lleno de experiencias ricas que han expandido la mente puede significar ser admitido, incluso para un estudiante que haya tenido resultados pobres en el colegio. En el libro Beyond the Ivy League, el ex administrador de universidad Loren Pope cuenta que quería imponer un año de trabajo como requisito para ser admitido, ya que según él los estudiantes con esa experiencia son siempre más maduros y se sienten más enfocados.

Rita Goldman, directora de asesoría para la universidad en Germantown Friends, un colegio en Filadelfia, está de acuerdo con esa idea. Según ella, muchas veces sugiere un año sabático para aquellos adolescentes que se han esforzado de forma extraordinaria durante los últimos cuatro años de colegio y han tomado cursos de Advanced Placement Program®, además de comprometerse con muchas actividades adicionales para ser un buen candidato para las mejores universidades.

"Muchos de estos estudiantes están completamente agotados después de terminar el colegio", dice Goldman. "Necesitan tomarse tiempo libre para determinar quiénes son sin todo ese envoltorio." Generalmente estos estudiantes pasan el proceso de selección de las universidades y una vez aceptados retrasan la entrada un año, algo que la mayoría de las universidades encuentran normal.

Eeeeh, no sé

Por lo tanto, tomarse un año sabático no significa que su hijo quedará relegado a ser un disoluto de por vida. Pero he aquí otro dilema: Qué pasa si no quiere a la universidad, pero tampoco siente especiales deseos de hacer cualquier otra cosa. No se desespere. La mayoría de los adolescentes no están listos para tomar las decisiones de aprendizaje de vida que les inculca la universidad; al decirlo, puede que su hijo sea simplemente más honrado que la mayoría.

Lo único que puede resolver el dilema es el tiempo y la experiencia. Cualquier tipo de experiencia—viajes, trabajo, voluntariado—puede ayudar a su hijo a solucionar su crisis de identidad. Si se trata de un adolescente con indiferencia hacia los estudios, pasarse un año tratando de ganarse la vida con trabajo mal remunerado suele servir para alentarles a ir más lejos.

Por otro lado, la negación puede bien ser la forma en la que su hijo expresa la ansiedad que le provoca acabar la escuela. En cualquier caso, es mejor seguir dos vías: solicitar la admisión a las universidades y al mismo tiempo seguir planificando el año sabático. De esta forma, en caso de que su hijo cambie de opinión seguirá teniendo la oportunidad de ir a la universidad. Sea como sea, convénzase de que se dirige a un buen comienzo.