Jump to page content

Buscar La Universidad

Mas Herramientas

Visitar el campus

Su hijo o hija debería visitar las universidades cuando tienen clases para tener una impresión real del campus. Lea acerca de las visitas a los campus.

"En estos tiempos de selección altamente competitiva, la universidad segura es un elemento esencial en la búsqueda".
Anne Weeks, Directora de Asesoría para la Universidad, Oldfields School

La clave del éxito en el Community College

Vivimos en tiempos sorprendentes. Su hijo puede aspirar a una educación superior en un colegio universitario (community college)—no importa cuáles sean sus logros de escuela secundaria—si es que así lo desea. En la época en que sus padres estaban en la secundaria, la educación universitaria se limitaba a aquellos estudiantes que tenían las notas más altas. En aquel entonces, los estudiantes con un promedio de C y menos pasaban directamente a la fuerza laboral. Como usted bien sabe, nuestro mundo ha cambiado bastante en el último medio siglo. Hoy en día, las normas de admisión abierta y la opción de tomar cursos de recuperación de los colegios universitarios han eliminado las barreras académicas. El gran auge de los colegios universitarios en las últimas décadas ha tenido como resultado un incremento en el acceso universitario durante el lapso de solamente una generación.

El alentar a sus hijos a alcanzar su máximo potencial, mediante los estudios universitarios, claramente constituye un mensaje muy positivo. Y si las notas de su hijo no son adecuadas para ingresar a una universidad moderada o altamente selectiva, hágale saber acerca de las oportunidades que ofrecen los colegios universitarios. Además no olvide informarles a sus hijos sobre la relación que existe entre los logros de la escuela secundaria y el éxito universitario. En el libro Beyond College for All, el autor James Rosenbaum recalca el hecho que mientras que las bajas notas de la escuela secundaria no constituyen ya un obstáculo para acceder a una educación superior, las investigaciones muestran que los estudiantes con notas bajas tienen menos probabilidades a la larga de sacar un título universitario. Además, muchos estudiantes erróneamente creen que no necesitan esforzarse en la escuela secundaria, porque piensan que "sólo" van a ir a un colegio universitario. Quizás no sea de extrañar, por lo tanto, que mientras que el acceso universitario ha aumentado, especialmente para los estudiantes de menores logros, también ha incrementado el índice de estudiantes que se dan de baja.

Preparación + Información = Éxito en el futuro

Según Rosenbaum, el prepararse para el éxito universitario requiere más que meramente animar a los estudiantes a que asistan a la universidad. También es necesario que usted les informe a sus hijos desde temprano en sus estudios de escuela secundaria sobre lo que se necesita para desempeñarse bien en la universidad. Al enfatizar la relación entre los bajos logros en la escuela secundaria y el fracaso en la universidad, le dará a su hijo la oportunidad de esforzarse más cuando aún está en la escuela secundaria, aumentando así sus probabilidades de obtener un grado asociado (A.A.) o una licenciatura (B.A.).

Stephen Handel, director del programa "Community College Initiative" para el College Board, le recomienda a usted que haga que su hijo tome exámenes diagnósticos como el PSAT/NMSQT® mientras está en décimo o undécimo grado, para ayudarlo a identificar sus puntos fuertes y débiles. Muchos distritos escolares requieren que todos los estudiantes tomen el PSAT/NMSQT, el cual es un examen de práctica para el SAT®. Uno de los beneficios de tomar este examen, explica Handel, es que el mismo proporciona un perfil académico completo. Su hijo podrá entonces utilizar esta información para fortalecer sus destrezas en preparación para la universidad. El PSAT/NMSQT no es el único examen que proporciona este tipo de perfil. Muchos colegios universitarios envían representantes a las escuelas secundarias para impartir exámenes de colocación de inglés y de matemáticas, a los estudiantes de décimo y undécimo grados, para que puedan así identificar en cuáles áreas necesitan concentrar sus esfuerzos antes de ir a la universidad.

Obviamente, si usted es el padre de un estudiante de duodécimo grado, el consejo a seguir sería un poco diferente, debido a que su hijo ya no cuenta ni con el tiempo ni con la oportunidad para mejorar considerablemente sus notas de escuela secundaria y su expediente académico en general. Handel explica que los estudiantes de duodécimo grado que terminan yendo a un colegio universitario, con frecuencia no están concientes del esfuerzo necesario para tener éxito en los estudios, y se frustran con todos los cursos de recuperación que se ven obligados a tomar—muchos de los cuales no ofrecen crédito universitario para la graduación.

En respuesta, Handel recomienda que prepare a su hijo para lo que debe esperar durante el primer año de colegio universitario, haciendo hincapié en que el enfoque estará orientado hacia el fortalecimiento de destrezas básicas en cursos de recuperación. "Los estudiantes deben comprender que mientras que los cursos de recuperación a menudo no conllevan crédito hacia la graduación, estas clases son absolutamente imprescindibles, si es que quieren desarrollar las destrezas que necesitan para el éxito universitario", dice Handel. Si su hijo está bien informado y reconoce el hecho que esforzarse dará resultados, entonces hay una mayor probabilidad de que persevere. Es más probable el fracaso, cuando los estudiantes van a la universidad esperando que los promuevan, hagan o no el debido esfuerzo. Para estos estudiantes en particular, el éxito depende a la larga de cuán informados estén acerca del esfuerzo que tendrán que realizar para terminar exitosamente su primer año de universidad.

Cómo hacer que el colegio universitario resulte para todos

Todos los estudiantes se merecen la oportunidad de tener éxito en sus aspiraciones educativas, sea cual sea su promedio general de notas de escuela secundaria. Por fortuna, vivimos en una era en que las entidades educativas, tales como los colegios universitarios, ponen esas oportunidades al alcance de todos. Algunos críticos recomiendan que a los estudiantes que no se preparan debidamente para una educación superior, no se les debería impulsar a que aspiren a un título universitario. Ellos consideran que animar a todos a que vayan a la universidad aboca a algunos estudiantes hacia metas educativas para las cuales no están suficientemente preparados ni motivados. En realidad, todos los estudiantes pueden tener éxito, si se les informa y prepara adecuadamente. El trabajo que han realizado Rosenbaum y otros en este campo indica que para que esto sea posible, debemos sin embargo preocuparnos más por demostrarles a nuestros hijos cómo sus esfuerzos en la escuela secundaria pueden llevarlos a una vida mejor, mediante la educación universitaria.

Además, la percepción que se tiene de los colegios universitarios debe cambiar. Los consejeros académicos, estudiantes, padres, maestros y los medios de comunicación deben reconocer que los colegios universitarios son universidades, y como tales, exigen destrezas previas que se adquieren mejor en la escuela secundaria. Aunque proveen educación superior para todos, los colegios universitarios tienen normas que los estudiantes deberán cumplir para superarse académicamente.