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Visitar el campus

Su hijo o hija debería visitar las universidades cuando tienen clases para tener una impresión real del campus. Lea acerca de las visitas a los campus.

"En estos tiempos de selección altamente competitiva, la universidad segura es un elemento esencial en la búsqueda".
Anne Weeks, Directora de Asesoría para la Universidad, Oldfields School

Residencias de estudiantes: la verdadera historia

Opciones para vivir dentro del campus

Lo más probable es que su hijo viva en una residencia durante su primer o primeros años de universidad. Muchas instituciones lo exigen como requisito. E incluso si la universidad permite que el estudiante viva fuera del campus, siempre es una buena idea que al menos pase un año en la residencia universitaria.

La residencia puede servir para ayudarle a iniciar la vida social, facilitar la transición hacia la vida autónoma y presentar a su hijo a un grupo diverso de personas. Vivir en una residencia puede tener sus desventajas, como la falta de privacidad, los cuartos de baño llenos, los compañeros extraños. Pero la mayoría de los estudiantes cree que son más las ventajas que los inconvenientes.

Si usted no ha vivido nunca en una residencia, o incluso si lo hizo, le sorprenderá descubrir la enorme variedad de residencias que ofrecen las universidades a los estudiantes. Tampoco conviene olvidar que los estudiantes disponen de una gran libertad, incluso cuando viven en el campus. Su hijo debería de poder encontrar un lugar que le parezca tan cómodo como casa, incluso si tenerle a usted pidiéndole que recoja la ropa sucia que está en el suelo.

Tipos de residencia

Durante el verano previo a su primer año de universidad, es probable que se pregunte a su hijo si quiere vivir en una residencia especial o en un piso especial.

Cada universidad ofrece opciones diferentes, pero estas son las más comunes:

Residencias del mismo sexo

Algunas universidades exigen a los estudiantes de primer año que vivan en residencias del mismo sexo. Este tipo de residencias suelen tener restricciones para las visitas del género contrario.

Residencias libres de químicos y substancias

Estas residencias prohiben fumar, beber y las drogas. Si esto coincide con el estilo de vida de su hijo, debería plantearse vivir en una. La ventaja de estas residencias es que su hijo no tiene que temer que su compañera de habitación celebre una fiesta salvaje. Pero también tiene que ser consciente de que los castigos pueden ser duros en caso de que se la pille con alcohol o drogas.

Residencia de interés especial o temática

En estas residencias su hijo estará con estudiantes que comparten sus intereses. Puede haber una residencia, por ejemplo, para estudiantes internacionales o especializados en música. Uno de los riesgos es que se pierda la posibilidad de conocer a un grupo de personas más diverso.

Tipos de habitaciones

La mayoría de las residencias consisten en una habitación a la que se accede por un pasillo o una suite con una o varias habitaciones y un salón. En la mayoría de los casos, su hijo estará compartiendo el cuarto de baño con muchas más personas en su planta o pasillo. Los cuartos de baño pueden ser mixtos o separados.

Sencillas

Es bastante raro conseguir una habitación sencilla en el primer año de universidad. Obtener una habitación sencilla tiene ventajas obvias, pero también implica inconvenientes. Un compañero de habitación puede ser algo deseado, sobre todo durante las primeras semanas. Además, en una habitación sencilla su hijo tendrá que hacerse cargo solo de todos los gastos.

Dobles

Una habitación doble, en la que se comparte el espacio con otra persona, suele ser lo más común en la mayoría de las universidades. Su hijo y su compañero pueden decidir cómo organizar la habitación. Las literas pueden ser una opción para encontrar más espacio.

Suites

Esta es una buena opción si está disponible. Las suites suelen consistir en un par de habitaciones además de cierto salón compartido. Por ejemplo, un espacio para cuatro personas estaría compuesto por dos habitaciones dobles y una común. Su hijo logra lo mejor de ambos mundos: puede dormir mientras su compañero está estudiando o hablando por teléfono en la habitación común.