Ensayar las entrevistas
Prepararse para el momento de la verdad
Antes de que su hijo se enfrente a la entrevista real, puede ensayarla. Su hijo debería invitar a un familiar o un amigo para paracticar. Cada uno se turna para ser entrevistador y entrevistado. Es la forma en la que su hijo se acostumbrará a preguntar y responder.
¿Quién debería ensayar con su hijo? Algunos estudiantes están más receptivos a sugerencias que les ayuden a mejorar por una persona que no sea un padre. Un amigo de la familia, un tío o tía o un viejo amigo pueden ser buenos candidatos. Usted mismo puede contar a su hijo sus propias experiencias con las entrevistas antes de que se enfrente a ellas. Estos son algunos consejos para que ayudar en el proceso.
No se aprenda las respuestas de memoria
Su hija debería preparar algunos puntos de arranque para las preguntas de un entrevistador. Pero memorizar un discurso no es útil, porque sonaría como un robot. Su hija debería conservar su espontaneidad y su habilidad para responder al entrevistador como una persona real y viva.
Sepa a qué esperarse
Muchas veces, las preguntas más frecuentes por parte de los entrevistadores suelen ser las mismas en distintas universidades. Los encargados de selección quieren asegurarse de que su hijo puede hablar de forma inteligente de sus calificaciones y objetivos. Le harán preguntas del estilo:
- ¿Por qué quiere inscribirse a nuestra universidad?
- ¿Qué es lo que aportará?
- ¿Qué clases ha disfrutado más?
- ¿Sus calificaciones reflejan de forma certera su potencial?
- ¿Qué actividades son las más satisfactorias y porqué?
- ¿Cuál ha sido su mayor logro?
- ¿Qué piensa de [ponga un acontecimiento actual]?
- ¿Qué hizo durante el verano pasado?
- ¿Qué quiere hacer después de terminar la universidad?
- ¿Cuál es la situación más difícil a la que se haya enfrentado?
- Si pudiera cambiar algo en su colegio, ¿qué sería?
Cuando las preguntas son difíciles
"¿Puede realizar toda una entrevista sin utilizar la palabra ‘yo'?" No hay forma de prepararse para una pregunta con truco salvo reconocer que puede darse el caso. Si su hija se descoloca puede decir: "Tendré que pensarlo. ¿Le importa que le escriba acerca de este tema?" Su hija debe recordar que es mucho mejor decir "no sé" que pretender ser un experto
La primera entrevista
Su hijo debería plantearse fijar su primera entrevista con una universidad en la que sus posibilidades de entrar son altas, un establecimiento "seguro". Así se enfrentará a la realidad sin la presión. Posponga las entrevistas con las universidades "menos probables" cuando haya ganado experiencia y confianza. Se trata de algo a tener en cuenta cuando su familia planifique las visitas a los campus.

