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Fechas para la ayuda financiera

Llegar a tiempo es crucial para solicitar ayuda. Descubra qué hacer y cuándo con nuestro calendario para las ayudas financieras.

"Comprenda que 'pagar la factura' puede significar pagar varias facturas. Algunas universidades ponen las 'tres grandes' en la factura -- educación, alojamiento y gastos. Otras sólo cobran la educación en la factura. En cualquier caso, tendrá que seguir haciéndose cargo del alojamiento y gastos como libros".
Georgette DeVeres, VP Asociada de Admisiones y Ayuda Financiera, Claremont McKenna College

De qué forma los ahorros afectan a la ayuda financiera

Porqué compensa

Ahorrar sea la cantidad que sea de dinero puede significar una gran diferencia en lo que usted puede permitirse pagar para la educación de su hijo. Cuanto antes empiece mejor, pero no lo deje de hacer porque cree que es demasiado tarde o va a contribuir con muy poco.

Ahorre más ahora, pida prestado menos después

Recuerde que la universidad es una inversión de largo plazo. Como sucede con otras inversiones, como la compra de una casa, la mayoría de las familias pagan la universidad mediante una combinación de ahorros, ingresos actuales y préstamos. Esto significa que cuanto más ahorre, menos tendrán que pedir prestado usted o su hijo, y también que tendrá que deducir menos de sus ingresos actuales.

¿El hecho de ahorrar perjudicará mis posibilidades de ayuda financiera?

Todo lo contrario, a pesar de lo que haya podido escuchar: ahorrar recompensa, incluso cuando se trata de recibir ayuda financiera.

El monto que se le pedirá para la educación universitaria de su hijo está basado en el ingreso familiar y sus activos. Los activos con considerados activos, pero las actuales fórmulas financieras sólo tienen en cuenta al año cerca de cinco por ciento de los activos. Esto significa que las fórmulas asumen que aproximadamente cinco por ciento de sus ahorros cada año están disponibles para pagar por la universidad.

Un ejemplo

Si una familia ha ahorrado $20.000, se les pedirá que aporten al año cerca de $1.000 de sus ahorros para pagar por los gastos universitarios. Imaginémos que su contribución familiar esperada es de $10.000. Esto significa que sólo se les pide $1.000 de sus activos, por lo que la familia puede, si así lo eligiera, utilizar una mayor parte de sus ahorros para pagar por los gastos educativos y reducir la cantidad de dinero que tendría que pedir prestado.

Una familia con los mismos ingresos y muchos menos activos tendrá que contribuir con $9.000, pero tendrán que recurrir a préstamos para compensar la diferencia. La familia con mayor ahorro se encuentra en una mucho mejor situación financiera y puede encontrarse con más opciones a la hora de decidir las posibilidades de educación.