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Llegar a tiempo es crucial para solicitar ayuda. Descubra qué hacer y cuándo con nuestro calendario para las ayudas financieras.

"Comprenda que 'pagar la factura' puede significar pagar varias facturas. Algunas universidades ponen las 'tres grandes' en la factura -- educación, alojamiento y gastos. Otras sólo cobran la educación en la factura. En cualquier caso, tendrá que seguir haciéndose cargo del alojamiento y gastos como libros".
Georgette DeVeres, VP Asociada de Admisiones y Ayuda Financiera, Claremont McKenna College

¿Son suficientes cuatro años de financiamiento?

Una graduación retrasada podría multiplicar el costo de un título

Cuando muchos padres se preparan para financiar la educación universitaria de su hija o hijo, basan sus planes esperando que se gradúe en cuatro años. Pero muchas veces toma más tiempo graduarse. De hecho, el Centro Nacional para las Estadísticas de la Educación (NCES) del Departamento de Educación de Estados Unidos alega que sólo 40 por ciento de los estudiantes se gradúan de la universidad en cuatro años.

¿Tiempo suplementario? ¡Oh no!

El tiempo suplementario en la universidad cambia mucho el panorama financiero. Significa a un aumento considerable en el costo de la educación universitaria. Un quinto año puede incrementar el costo total en un 25 por ciento.

¿Cuánto más que cuatro años?

Si bien cada estudiante es único, algunas estadísticas pueden ofrecer parámetros útiles para que los padres calculen el posible tiempo que tomará a su hija o hijo para graduarse. NCES examinó los licenciados en el curso 1999–2000 y los comparó con los de 1992–1993. Estos son los resultados:

  • Los licenciados de instituciones públicas de cuatro años en 1999–2000 completaron sus licenciaturas en un promedio de 4,8 años frente a 5,3 años para los licenciados en 1992–1993.
  • En las inistituciones privadas, los licenciados en 1999–2000 se tardaron 4,3 años en obtener sus títulos, frente a 5,0 años para los titulados en 1992–1993

La buena noticia es que se redujo el tiempo de graduación, pero la mala es que el estudiante promedio necesitó más de cuatro años para obtener su título. De forma alarmante, algunos estudiantes necesitaron mucho más tiempo. Un estudio separado del NCES supervisó a los estudiantes durante un período de seis años. En conjunto, sólo el 51 por ciento de los estudiantes universitarios que iniciaron sus estudios en 1995–1996 lograron un título seis años después. Un 14 por ciento seguían inscritos después de seis años.

¿Por qué más de cuatro años?

Varias razones explican el retraso:

  • Por un lado positivo, los estudiantes se tomen tiempo de estudios para trabajar para ayudar a financiar su educación. Según el compromiso del estudiante, el tiempo real en la universidad podría seguir siendo de sólo cuatro años a lo largo de, por ejemplo, un período de cinco años en el que se incluye tiempo para trabajar.

    Otra posibilidad es que es estudiante trabaje mientras va a la universidad. Según las exigencias del trabajo y el curso, puede que el estudiante tome un carga de trabajo un poco menos dura cada semestre, por ejemplo, 12 horas de crédito en lugar de 15, para equilibrar estudio y trabajo. Las familias deben sopesar el costo de tiempo adicional en la universidad (y los posibles beneficios de la experiencia de trabajo) frente a la cantidad de dinero que el estudiante puede ganar para ayudar a financiar su educación. Algunos estudiantes logran incluso trabajar y estudiar a tiempo completo.
  • Otra razón para el retraso es que muchos estudiantes están cambiando de universidad. En el estudio del NCES de los licenciados en 1999–2000, 59 por ciento dijeron asistir a más de una institución durante su educación superior. De los estudiantes que asistieron a tres instituciones, 48 por ciento completaron su licenciatura en seis años. De aquellos que fueron a dos instituciones, 70 por ciento se graduaron en seis años, y 92 por ciento de aquellos que fueron a una sola institución terminaron en el tiempo marcado. Estas cifras demuestran la importancia de elegir una universidad con cuidado la primera vez para minimizar la probabilidad de que el estudiante necesite transferirse.
  • Muchas veces los adolescentes no saben qué quieren hacer en la vida. Es posible que un estudiante vaya a una universidad con queriéndose especializarse en estadísticas y que descubra que su pasión es la ciencia medioambiental después de tomar unas clases de introducción en ese tema y un par de optativas. El National Research Center for College and University Admissions estima que más de la mitad de los estudiantes cambien de especialidad al menos una mez. Cambiar de especialidad en un momento en la carrera universitaria o muchas veces puede causar que los estudiantes estén atrasados a la hora de cumplir con las clases obligatorias.
  • Otros factores incluyen la necesidad de tomar clases de recuperación para proteger la calificación promedio de puntos (GPA). Si las habilidades del estudiante y su educación no están completamente adecuadas al trabajo de nivel universitario, ella o él puede asistir a clases de recuperación. Esto se agrega a la carga de trabajo y podría extender el tiempo de graduación. Lo que es más, para mantener un GPA alto, un estudiante puede tomar una carga de trabajo más ligera para para destinar más tiempo a las clases y obtener mejores calificaciones.
  • Otro factor es la posibilidad de quedarse fuera de unas clases muy demandadas u obligatorias. Las clases de educación general más populares suelen llenarse al poco tiempo de que comience la inscripción. La entrada a las clases se basa en antigüedad, por lo que aquellos en clases superiores llenan las plazas disponibles y los de más reciente ingreso pueden quedarse sin lugar. Si se llena una clase de educación general, muchas veces los estudiantes pueden encontrar otra clase que cumpla con los mismos requisitos.

    Por desgracia, las clases más populares pueden ser obligatorias para algunos estudiantes, que deberán completarlas antes de tomar clases más avanzadas en su especialidad. Un estudiante que no ingresa en un curso obligatorio debería inscribirse a una lista de espera. Eso le peromitirá entrar en cuanto un estudiante abandone la clase. Si un estudiante se queda fuera de una clase obligatoria, debería consultar con su asesor académico. La solución puede ser tan sencilla como remodelar su horario de clases. La mejor manera de asegurarse la entrada a las clases deseadas es inscribirse lo antes posible.

¿Qué pueden hacer los padres?

Los padres deberían evaluar con toda honestidad la probabilidad de que su hija o hijo se gradúe en cuatro años. ¿Es buen estudiante, trabaja duro en la escuela y se toma en serio la educación? ¿Con qué claridad ha definido sus objetivos?

Los padres deberían determinar el número de créditos que necesita tomar cada semestre el estudiante para graduarse en cuatro años y asegurarse de que el estudiante se enfrenta a esa carga de trabajo. De no ser así, los padres deben determinar porqué y ajustar su plan financiero.

Si un estudiante está atrasado, unas cuantas clases de verano pueden remediar el problema. El costo de las clases de verano suele ser mucho más bajo que el precio de un curso normal, aunque el costo de residencia en una institución en verano puede ser caro. Una opción es que el estudiante viva en casa durante el verano y tome clases en una universidad cercana. No obstante, los estudiantes deberían consultar con un asesor en su institución para determinar qué clases y cuántos créditos académicos serán transferidos.

La planificación y la supervisión de los progresos del estudiante son los mejores recursos de los que disponen los padres para asegurarse que los estudios van bien. Puede que el tiempo suplementario vuelva más emocionante un partido de basketbol, pero es lo último que los padres quieren ver para la educación universitaria de su hija o hijo.