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Academia

Volumen 17: Número 2
Diciembre 2003

Conociendo la Generación "Y"

Una de las conferencias más comentadas durante la 9na Conferencia Anual del College Board lo fue la del Dr. Julio A. Fonseca de la Universidad del Sagrado Corazón, titulada Conociendo la generación "Y" y su estilo de aprendizaje. La charla fue tan exitosa que todo el mundo en la salón le pidió a viva voz al conferenciante que continuara su presentación, a pesar de que el tiempo había concluido.

El taller hizo un análisis de los jóvenes de hoy día en su contexto político, social y económico. Se discutieron sus valores y características principales a la vez que se argumentó el porqué los maestros y adultos tenemos problemas en adaptarnos a sus valores. El Dr. Fonseca profundizó sobre el impacto de esta realidad en el salón de clases y ofreció recomendaciones para mejorar la relación estudiante-maestro con el propósito de optimizar el aprendizaje.

La generación "Y" comprende los niños nacidos entre 1981 y 2000. "Esta generación se distingue por una actitud desafiante y retadora", explica el doctor Fonseca. "Lo cuestionan todo, no quieren leer y sus destrezas de escritura son pésimas". Según él, los padres de esta generación son los hijos de los "baby-boomers", es decir, la generación "X". Esta generación se distingue por adaptarse mejor a los cánones que impone la sociedad y se ajusta a las reglas de juego de sus padres, los "baby-boomers". Es por esto que surgen encontronazos entre los maestros y padres más diplomáticos pertenecientes a la generación "X" con los hijos y estudiantes más independientes de la generación “Y”.

"La generación "Y" no pide permiso, sino informa. La generación "X" se tapa los tatuajes y las pantallas, pero la "Y" no, y hasta es capaz de demandar si se entera de que no le dieron un trabajo a causa de su apariencia. Para los "baby-boomers" y los "X" era importante defender sus ideales hasta el final, y lo importante para ellos era el grupo, no el individuo. Sin embargo, para los "Y" los ideales no son importantes, son más individualistas, y se preocupan más por el dinero", explicó el conferenciante.

Para ilustrar estas diferencias, el doctor Fonseca utilizó el ejemplo de los equipos de baloncesto nacionales. Antes, un jugador era fiel a su equipo y se mantenía en él por años, a veces décadas. Hoy día, los jugadores que pertenecen a la generación "Y" están más propensos a cambiar de equipo, ya que no buscan la lealtad y el bien común sino la mejor oferta de dinero para ellos.

"Nosotros, los adultos, no entendemos que el mundo ha cambiado. Los jóvenes de hoy día nos retan porque tiene el poder para retarnos. El poder viene del acceso continuo que ellos tienen a la información y el conocimiento. La tecnología, el internet, el Cable TV y el mundo globalizado les da un poder a los jóvenes de hoy día que no existía antes. Hoy día, un niño de 15 años sabe muchas más cosas de lo que sabía un 'baby-boomer' a los 30 años. La generación "Y" está en posición de retar, no por indisciplina, sino porque se ha criado con un conocimiento que le da poder", manifestó.

El adulto tiene, según el doctor Fonseca, dos opciones: o pelear con ellos o negociar. Negociar es reconocer que ante nosotros tenemos una generación con más conocimientos. Además, tenemos que reconocer que el joven de la generación "Y" ha desarrollado más el lado derecho de su cerebro, aquél que se concentra más en lo creativo. El hemisferio izquierdo del cerebro, el más desarrollado por parte de los "baby-boomers" y la generación "X", es el que se concentra más en la lógica. Es por esto que antes la educación iba dirigida al hemisferio izquierdo. Leer resultaba estimulante. "Pero hoy día, la educación sigue estimulando el lado izquierdo, cuando la generación "Y" esta adiestrada con el hemisferio derecho. Ahí viene el choque. Hay que aprender a negociar con ellos".

Este desarrollo del hemisferio derecho es producto, según el doctor Fonseca, de nuevos estímulos que no existían antes. "La educación compite hoy día con los X-Box, los Nintendo, el Internet, el VH1 y el MTV, todos ellos instrumentos que van dirigidos al hemisferio derecho del cerebro. Antes el único estímulo era la lectura, pero hoy la realidad es distinta. Los maestros tenemos que entender que para llegar a los jóvenes de la generación "Y" es necesario utilizar estrategias que vayan dirigidas a estimular el hemisferio derecho. No es que la lectura haya dejado de ser importante. La diferencia es que ahora, para que utilicen el lado izquierdo del cerebro, primero hay que haber estimulado el derecho".

Para explicar este concepto, el doctor Fonseca presentó el siguiente ejemplo: "En vez de tratar de enseñar a sacar por cientos mediante el método típico utilizado en las escuelas, se debe primero hablarles el lenguaje que ellos entienden. Una forma de hacerlo es darles una asignación bien práctica y estimulante: deben mirar esa noche por televisión el partido de baloncesto de la NBA. Entonces, se les pide que anoten en un papel la cantidad de veces que un equipo fue a la línea de tiro libre a tirar el balón, y contabilizar cuántas veces los jugadores encestaron y cuántas veces fallaron. Mediante ese ejercicio, comenzamos a estimular el lado derecho del cerebro. Luego, cuando lleguen al día siguiente al salón de clase, estamos listos para trabajar con el lado izquierdo, porque han sido motivados. Le pedimos que saquen por cientos a base de los resultados reales del partido de baloncesto. El resultado es sorprendente".

"El salón de clases se debe convertir en un X-Box, un Nintendo, un MTV", concluyó el doctor Fonseca. "Los profesores tienen que dar el primer paso para reconocer que estos estudiantes aprenden con el hemisferio derecho y que ha llegado el momento de entenderlos y negociar con ellos. El rol del profesor de hoy día ha cambiado y tenemos que adaptarnos a las nuevas realidades y guiarlos mediante el uso de las nuevas tecnologías existentes. Es mediante este entendimiento y esta negociación entre ellos y nosotros que lograremos nuestros objetivos educativos".

El Dr. Julio A. Fonseca es psicólogo clínico y actualmente ocupa el cargo de Director del Centro para el Desarrollo Personal en la Universidad del Sagrado Corazón. El Dr. Fonseca se ha destacado en el campo de la conducta humana y el desarrollo comunitario y organizacional por más de 25 años.